sábado, 7 de agosto de 2010

...Alme ir mar...



Tras el mar de plásticos se llega a la pequeña torre a la entrada del puerto.




Gestiones y desayunos portuarios.

Nuestros cuerpos buscan la playa tras la noche de verbena en el mar... caminando por encima de las pequeñas piedras que llegaron a la costa de lugares lejanos.

No hay mucho aliciente en el pueblo y las lentejas del ayer comienzan a crear vida...

Lectura y sueño... salir de aquí es lo mejor que nos puede pasar.
Pasamos el día y la noche en aquel lugar fuera de coherencia y con pérdida de identidad.
Vendido al negocio náutico el pueblo a crecido ganando terreno y eliminando sin conocimiento de causa los acantilados de arenisca, llamados atavaires por los romanos, que lo consideraban un gran recurso.





Una segunda oportunidad a la noche de allá, que reconfirma nuestras impresiones de aquel lugar sin duende.

Desayunos en zodiac, y adiós al puerto.

Baño estratégico de las 2 de la tarde... todos nos sentimos un poco más reconfortados allí, al abrigo del mar.


Motril and gone..

Y solo un poco de movimiento ahora...
se hacen las compras mientras que nos visitan una pareja que busca documentaciones...
Nos quedamos en el Club náutico motrilesco tras pagar el amarre...

Un día largo de sol y arreglos,
de limpieza de madera y despedida del óxido.

Cervecitas y sin fiestas allá en la tierra,
aguardando a que aparezca un Miguel...

Pero... el levante para y levantamos el cuerpo de las sillas saliendo a la mar.

Dependientes del viento nuestro siguiente paso se dibuja entre Almerimar, a 35 millas o el puerto Genovés el siguiente puerto más cercano que nos viene bien en la ruta.

Seguimos las conversaciones y las músicas en el mar.
La noche avanza entre las estrellas y la gran luminosa luna llena, con un mar sin olas ni viento, navegando en una autopista en la noche.

Desinhibición en estado puro, allá en medio de la nada.

Un par de horas antes del amanecer se produce el cambio de guardia...

Un par de horas después de la aparición solar amarramos en Almerimar...

martes, 27 de julio de 2010

El viento como respuesta

Tras dormirnos al lado de la playa marbellí, donde convergían gran cantidad de peces y buques pesqueros.
El fondeo lo hicimos a 15 metros y las olas podían hacer mover el ancla e irnos derechos a la playa, por lo que el armador realizó una guardía para supervisar, de cuando en cuando, si el ancla se movía de sitio o no.

A las 10 de la mañana ya estamos en movimiento en el velero, saliendo de la costa a motor con una velocidad de 3 nudos.

Se habla de los plátanos y los bananos, por un buen rato...

A eso de las 4 de la tarde disfrutamos de un viento de 13 nudos de estribor, alcanzando unos 5,3 nudos, con un mar en calma, que poco de comentarlo comienza a embravecerse, resultando la misma distribución cambiante del día anterior.

A una velocidad de 4,5 nudos tras recorrer unas 15 mn (millas náuticas), cambiamos de estrategía al tener el viento de popa a 7,5 nudos, poniendo las “orejas de burro”, para intentar aprovechar la empopada más eficientemente.

De nuevo a la misma hora que el día anterior nos encontramos un grupo de delfines, formados por 8 individuos de delfín común y 2 de delfín listado, que durante media hora nos acompañan en proa jugando con la ola del barco.
Son los dos listados los que más colgados están del todo el grupo, saltando en cada momento, y creando arcoiris minúsculos al salpicar en su caida.
Justo cuando vamos a provar suerte con la cámara desaparecen de nuestro lado por presunta timidez.

Seguimos con las “orejas” puestas durante 7 mn, hasta que cambiamos a motor y ponemos un ratejo el “autopilot”. Con dirección puesta a 74º y velocidad de 5 nudos.

Cuando se va el sol, sobre las 10 de la noche, alcanzamos los 6,3 nudos y estamos a penas a 18mn del próximo puerto en Motril.

Dormir un poco, y cuando el reloj marca las 1,30 del día siguiente atracamos en el club náutico de Motril, que parece un puerto fantasma entre la neblina del ayer y la ausencia de vida sobre el nivel del mar.

Visiones varias III







Visiones Varias II












Visiones varias

















Visiones varias del club naútico motrileño

domingo, 25 de julio de 2010

Tarificeando

Despertadores humanos tras dormir una hora entre un fin de moviento y el comienzo de otro...
Arranchamos el barco por dentro y fuera, preparando las cosas para desplazarnos alrededor de lugares donde se quieren producir ampliaciones...
De nuevo a nuestro curioso amarre particular que la policía portuaria no considera oportuno al rato de esperar allá, así salimos a amarrar a otro lugar hasta que pasa un ferry de alta velocidad que casi nos hace papilla el barco por la ola que realizaban sus 20 nudos de velocidad y chorrocientasmil toneladas...

Vamos a la playa a fondear, mientras nadamos nos aparace un “sireno” con rastas que trae noticias.
La compra y el 4º hombre nos esperan en tierra y vamos a por ella en zodiac con una curiosa entrada y salida de ella, que ni James Bond...



Adiós a Tarifa


Salimos de esta Tarifa con África tan cerca, casi es posible tocarla con los dedos...

A eso de las 5 de la tarde disfrutamos del viento que nos lleva en dirección Águilas (aunque quedarán varias paradas intermedias...)







El peñón de Gibraltar


A las 3 horas nos situamos en frente del Estrecho, y un “grupete” de delfines nos indican que hemos pasado el peñón. Los delfines nos siguen jugando en la olita que hace proa hasta que se pone el sol en el relieve del horizonte.

El viento nos es favorable, aunque las olas son cambiantes y con cierto tamaño, lo que nos obliga a buscar un lugar donde fondear y pasar la noche.
Terminamos en frente de una playa marbellí y al vaivén de las olas dormimos.


Pd; cierta información con respecto a la situación portuaria por aquellos lugares...
http://noalmegapuerto.detarifa.net/