Arranchamos el barco por dentro y fuera, preparando las cosas para desplazarnos alrededor de lugares donde se quieren producir ampliaciones...
De nuevo a nuestro curioso amarre particular que la policía portuaria no considera oportuno al rato de esperar allá, así salimos a amarrar a otro lugar hasta que pasa un ferry de alta velocidad que casi nos hace papilla el barco por la ola que realizaban sus 20 nudos de velocidad y chorrocientasmil toneladas...
Vamos a la playa a fondear, mientras nadamos nos aparace un “sireno” con rastas que trae noticias.
La compra y el 4º hombre nos esperan en tierra y vamos a por ella en zodiac con una curiosa entrada y salida de ella, que ni James Bond...

Adiós a Tarifa
Salimos de esta Tarifa con África tan cerca, casi es posible tocarla con los dedos...
A eso de las 5 de la tarde disfrutamos del viento que nos lleva en dirección Águilas (aunque quedarán varias paradas intermedias...)


El peñón de Gibraltar
A las 3 horas nos situamos en frente del Estrecho, y un “grupete” de delfines nos indican que hemos pasado el peñón. Los delfines nos siguen jugando en la olita que hace proa hasta que se pone el sol en el relieve del horizonte.
El viento nos es favorable, aunque las olas son cambiantes y con cierto tamaño, lo que nos obliga a buscar un lugar donde fondear y pasar la noche.
Terminamos en frente de una playa marbellí y al vaivén de las olas dormimos.
Pd; cierta información con respecto a la situación portuaria por aquellos lugares...
http://noalmegapuerto.detarifa.net/