sábado, 28 de agosto de 2010

Rodeado de gases

Siguiendo el plan, con mucha hambre y la comida lista desde hace un rato, a las 14,30 realizamos el fondeo, de nuevo en un lugar bien “cargadito” de posidonea.

Para llegar hasta allá nos hemos cruzado con unos cuantos gaseros, que dominan el paisaje allá donde mires...

El caso es que la gran mayoría de los grandes barcos que se encuentran por allá amarrados, transportan gas natural licuado como marca su casco. Por dar algún aporte de esto, recurriendo a San Wikipedia;
El gas natural licuado (GNL) es gas natural que ha sido procesado para ser transportado en forma líquida. Es la mejor alternativa para monetizar reservas en sitios apartados, donde no es económico llevar el gas al mercado directamente ya sea por gaseoducto o por generación de electricidad. El gas natural es transportado como líquido a presión atmosférica y a -162°C donde la licuefacción reduce en 600 veces el volumen de gas transportado.
(http://es.wikipedia.org/wiki/Gas_natural_licuado)

Las esloras de los “barquitos” pasan de 130 a 300 metros, que desde lejos y de cerca viene siendo muy grande...

El principal producto que esta “gencilla” transporta es el Metano, que constituye el 97% de la composición del gas natural. Y como España está en el número 22 de la lista de los paises consumidores de tal energía, y el número 78 (de 90 paises que producen) de los productores, por algún lado tendrán que venir tal gas, para estar calentitos en inviernos y frescos en verano...






Durante el fondeo, situados cerca de la isla de las Palomas, viendo la sierra de la Muela, y la playa de fatares, nos dedicamos tanto a devorar como, sumerginos un poco, mientras alguno va en busca de un pulpo (sin buenos resultados) y tras descansar un poco, remontamos el ancla y nos dirigimos al destino.





Entrando finalmente en Cartagena!


Bordeando hasta Cartago

En dirección (72º N) a Cartagena vamos, mientras el viento de fuerza 1 sopla del Noreste, con el mar de fondo que viene desde el este, (partícula que quizás comenzó el giro en Grecia o Italia y que termina impactando en el casco de la realidad bajo nuestro pies) a una velocidad de 4,5 nudos.

Se dibujan las imágenes del perfil de la superficie terrestre emergida.


El carnaval de formas geológicas va mostrando diferentes caras en la roca.



Entre tanta travesía nos encontramos por fin con un velero a nuestra visión, parecía ya que el mar estaba desolado de cuerpos flotantes...





Entre las formas, se perfilan bien definidos un puesto de defensa con sus graciosos cañones apuntando a un presunto enemigo. Muchos otros cañones estaban escondidos entre las diferentes cuevas entre los acantilados, con dificil acceso desde laberintos caminos desde tierra.


Girando la geografía nos vamos acercando al objetivo.

viernes, 13 de agosto de 2010

Aguileando los días

Este lugar en frente de la Isla del Fraile nos recoge fuera del mundo unas horas mientras nos sumergimos, para ver el prado de fanerogamas que está a unos metros por debajo nuestra... así el tiempo pasa sin querer salir de allí, mientras se van haciendo las labores correspondientes y con baños cada vez que el sol aprieta mucho...

Hasta las 7 de la tarde no nos decidimos a ir a atracar al puerto de Águilas, donde un “velerito” abandonado, que nos dobla de largo en eslora, nos sirve de amarre...




El susodicho barco, con el “Alcatruz”, nuestra zodiac, a la derecha, y el castillo de San Juán al fondo.




Justamente aquí es donde nos encontramos con una chica que se enrolará por unos días.

Una vez organizado el arranche vamos a dar una vuelta de reconocimiento por el pueblo y al rato realizamos una retirada estratégica.

En martes, nos vamos encargando de diversas labores de aprovisionamiento de víveres, de búsqueda de equipos y demás cosillas de indagación.

En el atardecer coincidimos todos de nuevo en cuerpo y en una opinión, de que la gente de este pueblo es realmente acogedora y simpática.

Tras aparecer otro compañero de la región, nos encaminamos a cenar al bar de la casa del mar, donde nos terminaron tratando como si de la familia se tratara...
de allí nos animamos y por la música entramos en una verbena, de que al rato desaparecimos en busca de otro lugar que nos comentaron... y vaya, si que lo encontramos y la noche se fue alargando sin prisa pero sin pausa... una cerveza y unos bailes... unos largos paseos... y de repente... entramos en un lugar donde la espuma comienza a caer del cielo cubierto... qué imagen... y allá, en medio de la fiesta de la espuma, nos situamos en condiciones mejorables toda la tripulación hasta que la cosa blanquecina inundaba el suelo y los cuerpos ajenos se deslizaban como celebrando goles... así hasta que ya se terminó el sucedáneo de espuma y tocaba desalojar... así pues, otro laaargo paseo nos lleva a acabar el la noche en el velero vecino mientras la música sonaba y hacíamos el tránsito hacia el sueño... quién lo hubiese dicho cuando escuchábamos irrepetibles versiones en la verbena...

En el día siguiente, seguimos las tareas de aprovisionamiento y recogimiento de enseres, hasta que llegan un par de submarinistas y tomamos rumbo hasta llegar a la isla del Fraile donde se toman imágenes submarinas de flora y fauna.

Después del termino de la expedición fotográfica volvemos ha nuestro peculiar amarre, que tiñe nuestras defensas del color de los pitufos, divididos entre el Diosa Maat y el Alcatruz que va surfeando las olas y recuperando objetos perdidos con una divertida forma de pilotaje.

El día llega a término y el jueves bien temprano salimos de este agradable rincón de la costa murciana.




Adiós Águilas

sábado, 7 de agosto de 2010

In to the Águilas II





Un par de Águilas, llegando desde el mar a sus lugares.
Arriba del acantilado el castillo San Juan de Águilas.






Bajo nuestro personal criterio, esta piedra con "forma de Águila" es la que da el nombre al pueblo... se aceptan otras versiones

In to the Águilas I



El embarcadero el Hornillo, construido por los colonos británicos, donde una antigua vía del tren que llegaba para descargar directamente, esparto o minerales, sobre los buques de carga



Moviento en lugares deshabitados al lado de la isla del Fraile





Un gracioso y olvidado velero de más de 30 metros de eslora que nos sirvió de amarre en el pueblo

Varias desde la navegación









... tiempos muertos en el mar vivo...

Sucesos y aparaciones to Cabo de Gata

Mientras que el sol funciona a plena potencia y sin viento que hinchen las velas, a babor nuestra aparecen un par de peces voladores. Señal de que halla jureles y caballas en estas aguas, ya que se alimentan de estos que salen del agua para huir de sus predadores.

Casi al instante seguido aparecen varios charranes volando, y a lo lejos de la costa varias pardelas van casi rozando las olas en su aleteo, jugando con precisión con las corrientes de aire.

Nuevamente en esta jornada no se ven barcos navegando en lo que alcanza la vista.

A las horas de navegación se ve desde proa saltar a lo lejos un pez espada, varias veces, con lo que podrían encontrarse por allá un banco de atunes.

El mar sigue en calma, el calor se pega al cuerpo sin posibilidad de despegarse de el.

Vamos llegando ya al cabo de Gata, que se dibuja bien claro al este, cuando surcan de nuevo por nuestra visión tres pardelas con dirección a costa.








Llevamos una semana navegando hacia el este en contra del giro del sol, intentando que los dias sean más cortos.

El viento del este se pone de proa o de ceñida, y sin darnos cuenta nuestro rumbo se ha desplazado ligeramente hacía costa, lo que para cruzar el cabo con el viento nos obliga a hacer un par de bordos para avanzar con el viento.
Aunque finalmente en vez de un par de bordos hacemos cuatro, dandonos tiempo a disfrutar del paisaje del cabo de gata.





Este cabo es una formación geológica, a partir de ceniza volcánica que se ha depositado allá.

Una parte de la tripulación pensamos en fondear en la cala de San Pedro, mas finalmente aunque sean las 23.00 seguimos adelante con destino Águilas.

A eso de las 5 de la mañana tenemos un viento del norte con velocidades de 7 nudos que nos pilla de ceñida.

No es hasta las 8.45 horas que fondeamos cerca de Águilas, en frente de la Isla del Fraile, cerca de la punta del Cambrón.
Un lugar inhóspito donde hay una gran pradera de posidonea, que aporta una capa que provee de vida la parte superior del sustrato arenoso.
El paisaje es curioso y atractivo, no hay rastro de personas en estas horas... es momento de relax.





...Alme ir mar...



Tras el mar de plásticos se llega a la pequeña torre a la entrada del puerto.




Gestiones y desayunos portuarios.

Nuestros cuerpos buscan la playa tras la noche de verbena en el mar... caminando por encima de las pequeñas piedras que llegaron a la costa de lugares lejanos.

No hay mucho aliciente en el pueblo y las lentejas del ayer comienzan a crear vida...

Lectura y sueño... salir de aquí es lo mejor que nos puede pasar.
Pasamos el día y la noche en aquel lugar fuera de coherencia y con pérdida de identidad.
Vendido al negocio náutico el pueblo a crecido ganando terreno y eliminando sin conocimiento de causa los acantilados de arenisca, llamados atavaires por los romanos, que lo consideraban un gran recurso.





Una segunda oportunidad a la noche de allá, que reconfirma nuestras impresiones de aquel lugar sin duende.

Desayunos en zodiac, y adiós al puerto.

Baño estratégico de las 2 de la tarde... todos nos sentimos un poco más reconfortados allí, al abrigo del mar.


Motril and gone..

Y solo un poco de movimiento ahora...
se hacen las compras mientras que nos visitan una pareja que busca documentaciones...
Nos quedamos en el Club náutico motrilesco tras pagar el amarre...

Un día largo de sol y arreglos,
de limpieza de madera y despedida del óxido.

Cervecitas y sin fiestas allá en la tierra,
aguardando a que aparezca un Miguel...

Pero... el levante para y levantamos el cuerpo de las sillas saliendo a la mar.

Dependientes del viento nuestro siguiente paso se dibuja entre Almerimar, a 35 millas o el puerto Genovés el siguiente puerto más cercano que nos viene bien en la ruta.

Seguimos las conversaciones y las músicas en el mar.
La noche avanza entre las estrellas y la gran luminosa luna llena, con un mar sin olas ni viento, navegando en una autopista en la noche.

Desinhibición en estado puro, allá en medio de la nada.

Un par de horas antes del amanecer se produce el cambio de guardia...

Un par de horas después de la aparición solar amarramos en Almerimar...